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El Marqués de Valverde, en
el catálogo de la Exposición de Lencería y
Encajes de los siglos XVI al XIX, que la Sociedad Española
de Amigos del Arte organizó en Madrid en el año 1915
dice en el prólogo ...A finales del siglo XV y principios
del XVI el encaje era una industria doméstica pujante que
en su fuerza expansiva no sólo se fabricaba para las necesidades
del país, sino que se exportaba al extranjero, donde era
muy considerado.
"Es muy desastrado el
aspecto que (Galicia) ha presentado hasta ahora, si se considera
lo que pudieran haber hecho el Gobierno y el pueblo gallego. Una
sola ojeada por la multitud de puertos excelentes que contiene esta
provincia, es suficiente para que se pregunte : ¿quál
ha sido el objeto de las leyes en la Galicia ? Mas, si el gobierno
español no ha tenido lugar ni circunstancias favorables para
enseñar a los gallegos de los puertos el arte fácil
de hacerse poderosos con la navegación, ¿no las habría
tenido en tantos siglos para allanar un camino por el país
fertilísimo de esta provincia laboriosa ? No : los reyes
sólo han abierto una carretera desde Astorga hasta la Coruña
por el país más estéril, sin duda con el solo
objetivo de conducir por ella trenes de artillería o los
tesoros de la América a la Corte".
J.F. Suárez Freyre, Viage de Galicia desde la villa de Benavente
o breve descripción de sus dos carreteras : de la construida
desde Astorga a La Coruña y de la que debe construirse desde
la villa de Benavente a la ciudad de Orense, Santiago y Vigo, con
algunas observaciones acerca de las obras, utilidad y circunstancias
de cada una. Santiago, 1813.

Carta fechada en Buenos Aires el 1 de mayo de 1896. La casa comercial
"La Portuguesa", de la firma Peña y Bernardo, especializada
en la importación de encajes, se dirige a Manuel Miñones,
de Ponte do Porto, vendedor de encajes de la comarca:
Muy Sr. ntro: Sin ninguna de sus gratas á
que tener el gusto de referirnos, le dirigimos la presente con el
objeto de ver si podemos entrar en relaciones comerciales con V.
pues hemos tenido conocimiento por varios compatriotas que V. se
ocupa del envío a esta de puntillas de esa, y como nosotros
hace diez años que trabajamos el articulo de Almagro, Francia
e Inglaterra, nos falta para el complemento, el articulo de esa
y para cuyo efecto desearíamos nos dijera en que condiciones
podría V. encargarse de remitirnos las puntillas de hilo.
Para abreviar tiempo y mientras V. se informa de
nuestra casa no tendríamos inconveniente en que nos remitiera
una cajaconsignada á su Sr. primo en esta Dn. Celestino Miñones,
aquien le entregaríamos el importe por cuenta de V.
Don Jesus Alvarez de Almagro le puede informar de
nosotros y ademas todos los pun- tilleros que se hayan ido de estaá
esa, y que por el momento no re- Cordamos mas que los nombres de
Dn. Joaquin Agulleiro, Sr. Martinez Sr. Toba, Sr. Remigio Arribas
y otros muchos, que todos han sido clientes nuestros.
En fin si V. se resuelve á mandar las puntillas,
como vía de ensayo nos remi- te una caja como de 500 peso
proximamente. el surtido que sea angosto y género bien hecho,
procurando que los precios sean lo mas conveniente posible.
Sin otro particular deseando sean aceptadas nuestras
proposiciones, nos ofre cemos de V. affmos S. S.
Peña y Bernardo

Carta fechada en Buenos Aires el 24 de marzo
de 1899 enviada por la compañía Peña y Bernando
a Manuel Miñones, de Ponte do Porto, exportador de encajes
:
...En vista de esta duda de si Vd. las mandaría
ó nó, el 18 del corriente le hemos dirgido un telegrama
a Dn. Manuel Peña de Fermoselle, hermano de nuestro socio,
...Nos hemos visto obligados á mandarle el telegrama dirigido
a Fermoselle provin- cia de Zamora ; por no tener comunicación
telegráfica con Vd....

Carta fechada en Buenos Aires el 27 de enero
de 1899 enviada por la compañía Peña y Bernando
a Manuel Miñones, de Ponte do Porto, exportador de encajes
:
Muy Sr. ntro : Recibimos sus muy apreciables 12,
21 y 30 Diciembre ppdo.
Las dos primeras se refieren al envío de
una caja de puntillas por vapor"Bonn", de cuya caja estamos
tramitando los documentos para el despacho de Aduana, y por lo tanto
no le damos ntra conformidad á la factura hasta revisarlo.
...
En nuestra próxima le diremos si tienen aceptación
las puntillas ordinarias que nos manda, y en cuantoá puntillas
finas de 5 á 10 centimetros de ancho puede ir suprimiendo
porque tienen muy poca aceptación por su alto precio.
Puede Vd. ir preparando otra caja y que en el surtido
prevalezca lo estrecho.
De Vd. affmos. S.S.
Peña y Bernardo

Carta fechada en Buenos Aires el 18 de diciembre
1902. Los importadores Peña y Bernardo se dirigen a Manuel
Miñones, de Ponte do Porto y exportador de encajes, para
solicitarle una rebaja de precios debido a la fuerte competencia
y una mayor calidad en las hechuras. De la lectura de esta carta
también se deduce que a principios del siglo XX se produce
un incremento de las exportaciones de encajes de Camariñas
con destino a Argentina :
Sr. Manuel Miñones:
Muy Sr. ntro: Confirmamos la ntra del cte y con
la presente le acompañamos nueva nota de pedido, que se servira
tener muy en cuenta procurando que la mercaderia esté bien
hecha.
Hace tiempo que estamos notando que ntras ventas
disminuyen en el ramo de puntillas gallegas y esto es debido á
que no estamos en condiciones de poder competir con nuestros colegas,
y todo consiste en que ellos consiguen la mercaderia mas barata
que nosotros ; porque no se esplica que limitando uno las utilidades
á lo mas infimo, no podamos vender como otras casas que reciben
el articulo de esa ; esto es sin contar aquellos que hacen viajes
periodicamente á esa, ó que le mandan el genero sus
familias, pues á estos no podemos igualar ni con el (20%)
veinte por ciento.
Así que esperamos que Vd ponga algo de su
parte bien sea no apresurandose á comprar, esperando alguna
oportunidad, ó bien sea que gane un poco menos. Cuando no
había estas competencias ya sabe Vd que nada le deciamos
; porque no habia dificultad para la venta ; pero hoy que apesar
de contar con una clientela numerosa es una insinificancia lo que
vendemos de este artículo. No sentimos solamente el negocio
que dejamos de hacer, sino que moralmente se sufre que otras casas
con menos elementos que nosotros, demuestrená los compradores
de esta, que compran en mejores condiciones que nosotros.
Esperamos que Vd ha de hacer una buena rebaja en
los precios para poder estar á la altura de nuestros nuevos
competidores.
Sin otro particular deseandole un buen fin de año
y prosperidad en el nuevo le saludan affmos S.S.
Peña y Bernardo

En una carta de Miguel Bañuelos dirigida
a José Cornide se muestra la preocupación del Estado
por la existencia de fraudes en el comercio americano.
"...La Junta general de Comercio me ha
dirigido una razón que copio inserta de las Fábricas
gallegas con ciertas instrucciones, que a su tiempo enviaré
a sus respectivos establecimientos con el nuevo sello contra marca
que S.M. ha mandado fabricar a sus espensas y han de empezar a usar
desde 1º del año prócsimo de 87 que espero de
Madrid por instantes para que se aumente a las marcas o sellos propios
de los fabricantes y se evite por esta útil precaución
el conocido perjuício que ha resultado del dolo estrangero
que en los envíos a América ha hecho pasar por nuestras
sus manufacturas, disfrutando las gracias y exenciones que la generosa
consideración del Monarca se ha dignado extender a las realmente
españolas y perjudicando gravemente los derechos que le corresponden..."
Coruña 1º de Diciembre de 1786. Miguel Bañuelos.
(Archivo Histórico Nacional. Códices 1049-B)

"... Los cortes de
encaje son en Almagro de distintos anchos y clases, fabricándose
desde los que valen tres reales el corte hasta los que cuestan doscientos
reales ; pero los más corrientes de fabricación son
los de un valor medio de veinte a cien reales corte
Se calcula que el número de obreras dedicadas
en Almagro a la confección de encajes, blondas, etc. asciende
a unas 5.000, contando desde las niñas de cuatro o cinco
años hasta las ancianas de setenta y ochenta años.
El promedio de la producción en tiempo normal
es de unas 2.500 pts, diarias pudiendo calcularse otro tanto igual
de producción para los pueblos de aquella zona, uno de los
cuales, el más importante es Moral de Calatrava. De modo
que el total de producción de toda la zona encajera de la
Mancha asciende a 1000 duros diarios.
Como se ve, por los datos ya publicados de Galicia,
la producción aquí es casi igual en cuanto al producto
en pts., pero justo es reconocer que estos encajes son de un poco
más esmerada elaboración, no porque las simpáticas
y laboriosas galleguitas no sepan hacer encajes tan delicados y
finos como los de Almagro, sino porque allí la producción
está como decíamos al tratar de ella, falta de disciplina
industrial y artística. Cuando las encajeras gallegas se
someten a trabajar en las condiciones en que antiguamente lo hacían
las manchegas, elaborarán encajes tan perfectos como la manifestación
de su arte innato.
La compra de encajes por los acaparadores se realiza
también en forma distinta a como se hace en Galicia. No hay
día señalado para que la obrera lleve su trabajo al
almacén, sino que lo hace cuando ha teminado la labor o dado
remate a la pieza de 10 varas.
En el acto de la compra por los acaparadores, las
encajeras reciben solo el importe de la mano de obra, y después
de pesado el corte, si ha de continuar haciendo el mismo dibujo,
se le da el equivalente en el mismo hilo de madejas o carretes,
según sea la labor. Si ha de variar de trabajo, se le entrega
el nuevo dibujo y el hilo para él necesario.
Los hilos que se emplean en la confección
de encajes de Almagro son tan varios, que no pueden serlo más
: desde el carrete a la seda más fina, pasando por las madejas
de puro lino, se emplean todos en diferentes clases y números".
Miguel España. Voz de Galicia, 29-12-1914

"Toda la comarca
de la costa brava de Galicia tiene una riqueza enorme en algo tan
delicado y sutil como los encajes ; esos encajes tejidos a las puertas
de las casas aldeanas, a la vera de los caminos, en las "palilladas"
cantarinas, por todas las mujeres del distrito, niñas y viejas,
con una agilidad y una intuición artística asombrosa.
La producción es inmensa, porque la demanda
lo exige ; y en ninguna época del año, ábrase
el sol o estremézcase el frío dan paz a las manos
estas infatigables y oscuras obreras de Muxia, de Camariñas,
de Cée, de Corme... Admirables mujeres.
Cuando se encrespa el mar y rompe con furia contra
los acantilados de la costa, es forzoso que las faenas de pesca
se interrumpan. Varadas en las playas, al abrigo de los ciegos embates
de las olas, yacen durante semanas y semanas inacabables los barcos
pescadores, esperando a que el tiempo abonance. Los marineros, los
lobos heróicos de la costa de la muerte, contemplan impotentes
como la tormenta ruge y como las montañas de agua, despues
de estrellarse contra los bajos llegan a la arena deshechas en espuma...¿Qué
hacer ?
Espumas y encajes tejen mientras tanto en el hogar
estas sumisas hadas galicianas, que son consuelo y amparo del infortunio.
La vida -esencialmente pescadora- de estos pueblecitos del litoral
no queda paralizada gracias a ellas, a su ingenio aguado, a su laboriosidad
prodigiosa, a su abnegación y sacrificio.
Cuantos visitan la comarca, vasto "atelier"
de tan espontáneas artistas, quedan maravillados de esta
nueva y prodigiosa modalidad de la mujer gallega, tan apta para
todos los menesteres, justamente loada en orden a la mentalidad,
a la fortaleza y al sentimiento
Otro día hablaremos de esos improvisados
talleres muxianos o camariñanos donde rapazas garridas, sentadas
en torno de estancias pobres cantan mientras palillan, contentas
con su suerte. Ellas imaginan los suntuosos y fastuosos "cartones"
-llenos de grevas, de flores, de conchas, de estrellas, de festones
delicadísimos- tanto más peregrinos y sorprendentes
cuanto que ninguna tiene nociones de dibujo, ni ha visto apenas
modelos de encajes, ni sabe de otras manifestaciones de Arte que
las que la naturaleza brinda pródiga en montes y campiñas,
en los ríos de Villano y en las quebraduras donde"Nosa
Señora da Barca" alza su ermita.
¡Qué diferencia entre esto y la inmensa
zona industrial de Nothingan, por ejemplo, donde una maquinaria
complicada y perfecta surte por si sola una gran parte del mercado
mundial ! ¡Qué contraste entre estas mocitas que hallais
por los caminos, tejiendo encaje con la almohadilla apoyada contra
el ribazo florecido y los amplios talleres de encajería que
tanta fama alcanzan en Alemania y en Italia... !
Y sin embargo, tan preciada y linda es la labor
de nuestras encajeras que al contemplar alguna de esas randas prodigiosas,
alguna de esas filigranas inauditas pulida por sus hábiles
dedos, más os inclinais a buscarle cotejo en los portentosos
productos a mano de Aleçon, de Brujas, de Malinas, en lo
más rico, en lo más bello, que en cuanto los ingeniosos
telares ingleses o germanos producen en este aspecto suntuoso.
Hacen estas muchachas verdaderas preciosidades sin
más guía que su buen gusto y sin otro maestro que
su instinto y su sensibilidad exquisita.
Es una gran pena que la Escuela de encajeras gallegas,
de que tantas veces se ha hablado, no tenga realidad. Si ahora,
trabajando por los más primitivos procedimientos se obtienen
labores tan meigas y se produce tanto y se gana tanto ¿Qué
no sería de montarse la industria en las condiciones debidas,
con maestros competentes y dibujos y modelos siempre renovados,
con sueldos remuneradores y concursos y premios que sirviesen de
estímulo ?
Pueden deducirse los datos que siguen :
Solo del pueblo de Muxía se exportaron
encajes gallegos, durante el último año, por valor
de "un millón doscientas mil pesetas"
La cifra es respetable. Pues el asombro es mayor
conociendo del natural el escenario donde esa bendición de
Dios se elabora, un escenario tan humilde, tan campesino, que parece
mentira pueda hallarse en comunicación mercantil con los
grandes centros del mundo y sin embargo...
Más de la mitad de los encajes que produjeron
aquella suma, fueron enviados a la isla de Cuba. Los restantes -salidos
de los otros pueblos del distrito de Corcubión- exportáronse
a los Estados Unidos, a la República Argentina, a Méjico,
a Brasil,...¿Ved si van a luengas tierras los primores de
las humildes encajeras de la costa brava.
No alcanza la industria en los demás puntos
de la comarca la misma intensidad, que hoy tiene en Mugía,
-siquiera por extensión se llama por el mundo adelante encajes
de "Camariñas" a cuantos de la vasta zona proceden
; pero no por eso dejó de ser un buen año para unos
y otros
Calculando muy por lo bajo, cabe asegurar que en
Camariñas y demás localidades vecinas salieron para
las Américas y aún para diversos puntos de Europa,
también en los doce meses últimos, más de 650.000
pesetas en encajes de todos los tipos. Nos quedamos cortos valuando
la exportación encajera de solo esta parte de la provincia
de La Coruña en "dos millones de pesetas".
¿Dos millones ! Una fabulosa lotería
no lograda a fe, por azar de la suerte, sino poe el trabajo honrado
y tenaz, por la gracia ingénita de estas artistas sin nombre,
por el claro sentido que de su arte tienen estas nunca bastante
alabadas mujercitas de las rías que acarician con los ojos
y cautivan con el dejo musical de sus ingeniosos decires.
Tanto más pasmoso es aquel resultado - del
cual si la numerosa mayoría de las palilleras se da cuenta,
pues quien rige el negocio son los opulentos acaparadores y las
diestras "tratantes" o maestras de taller- tanto más
cabe ponderarlo, cuanto que la industria es imperfecta y carece
desde el punto de vista industrial de verdadera organización.
Además, en el pasado año, si es verdad
que la guerra hizo mayor la demanda de encajes -porque no se producen
en Alemania, ni en Inglaterra, ni en otro mundo,- también
es cirta la enorme alza que experimentó la materia prima
: el hilo en carretes, hasta hoy un 50 por ciento más caro
que antaño y aún no es esto lo peor, sino la escasez
grande que se advierte. Ni hay a la venta cantidades bastantes para
la fabricación, ni clases suficientes para los distintos
tipos que se producen.
Con todo, repetimos que fue un buen año.
La guerra, que tantos males causa, proporcionó bienes a esta
escondida comarca galiciana.
En la exportación se nota un aumento copioso
con relación a épocas anteriores. Destruida Bélgica,
preocupada Inglaterra para la exportación de sus encajes
mecánicos, ni Italia los que expende hechos a mano, el encaje
gallego viene a suplir en mayor escala, claro es, a esa colosal
producción con que en tiempos de paz otras naciones invaden
las Américas.
Tiene, sin embargo, el encaje "de Camariñas"
muy bien tejido su crédito, muy propicio y sólido
su mercado para que deje de seguir vendiéndose mucho en todo
tiempo.
Si hubiese espíritu industrial bastante para
la vigorosa evolución que en este aspecto como en tantos
otros se requiere en Galicia.
Menos mal que aún así..."
En La Voz de Galicia 21-1-1917

Eladio Rodríguez González,
en su Diccionario Enciclopédico Gallego-Castellano, define
las palilladas como "reunión, generalmente
nocturna, en la que varias mujeres reunidas en un local tejían
con los palillos las famosas puntillas de Camariñas".
Esta es una típica canción de mozos y mozas en las
palilladas :
Ellas a Ellos
Polo sol che mando contos
pola luna lunares
e o día do teu santo
che mando felicidades
Ellos a Ellas
Polo sol che mando cartas
pola luna novedades
polas estrelas do ceo
a miña noiva que non me engane
Ellas a Ellos
Como queres que che queira
e que che teña cariño
si outros paxariños voan
dentro do meu capotiño
Ellos a Ellas
Anda tí, bolo sen sal
empanada sen mestura
como queres que che queira
se non tes fermosura.
Ellas a Ellos
Por el sol te mando cuentos
por la luna lunares
y el día de tu santo
te mando felicidades.
Ellos a Ellas
Por el sol te mando cartas
por la luna novedades
por las estrellas del cielo
mi novia que no me engañe.
Ellas a Ellos
Como quieras que te quiera
y que te tenga cariño
si otros pajaritos vuelan
dentro de mi capotillo
Ellos a Ellas
Anda tú, bollo sin sal
empanada sin mixtura
como quieres que te quiera
si no tienes hermosura
Estas reuniones, de las que se tiene noticia
desde la Baja Edad Media, fueron prohibidas por la Iglesia a mediados
del siglo XVIII. Existe una Orden de 1750 que dice : "...Porque
estamos informados que en algunos tiempos se juntan las mujeres
con pretexto de yladas, en algunas casas a donde las llaman para
ellas y que alli se estan no solo de dia sino de noche, con cuyo
motivo concurren mozos, tienen bailes y de ellos se siguen graves
ofensas contra Dios Nuestro Señor".
Pese a ello, las fiadas continuaron haciéndose hasta la
aparición de las diversiones modernas.

El poeta Faustino Lastres Pazos reflejó en sus versos el
componente lúdico de estas reuniones :
"Contan que naquel entón,
por non caber no salón,
iban bailar sobre as tellas,
e piso que non fendía
din que era casualidá ;
que o digan os de Muxía,
os da Ponte ou de Buría
para que vexan si é verdá.
Contan que os mozos que había
non se podían contar
e que era tanta a alegría
que hastra ben entrado o día
non paraban de bailar;
mais si é ou non é verdade
o que alí as vellas din
das farras da antigüedade,
eu, que son da actualidade,
xuro hainas, que eu as vin.
Cando os barcos de arribada
de Corme, Vigo e Gijón
fondean naquela rada,
non queda unha palillada
sin baile de acordeón ;
non queda unha alma sola
non se vexa en reunións,
xa cantando, xa en parola
hastra os rapaces da escola
fan rondallas e orfeóns.
E as calles vense cheas
e as tabernas coguladas,
uns por alá... cantareas
e outros en patuleas
chamando nas palilladas.
Entran alí os forasteiros
e póñense a namorar,
baixan do faro os torreiros,
que sempre son os primeiros
que se poñen a bailar.
E dun lado a outro lado
daquela vila sin par
non hai cornecho calado.
Todo fala do pasado
e do que está por pasar.
Cuentan que en aquel entonces,
por no caber en el salón,
iban a bailar sobre las tejas,
y piso que no se hundía
dicen que era casualidad ;
que lo digan los de Muxía,
los de Ponte o de Buría
para que vean si es verdad.
Cuentan que los mozos que había
no se podían contar
y que era tanta la alegría
que hasta bien entrado el día
no paraban de bailar ;
Más si es o no es verdad
lo que allí las viejas dicen
de las farras de la antigüedad,
yo, que soy de la actualidad,
juro que las hay, que yo las vi.
Cuando los barcos de arribada
de Corme, Vigo y Gijón
fondean en aquella ensenada,
no queda una palillada
sin baile de acordeón ;
no queda un alma sola
que no se vea en reuniones,
ya cantando, ya charlando
hasta los niños de la escuela
hacen rondallas y orfeones.
Y las calles se ven llenas
y las tabernas abarrotadas,
unos por allá... canturreos
y otros en bailoteos
llamando en las palilladas.
Entran allí los forasteros
y se ponen a enamorar,
bajan del faro los torreros
que siempre son los primeros
que se ponen a bailar.
Y de un lado a otro lado
de aquella villa sin par
no hay rincón callado.
Todo habla del pasado
y de lo que está por pasar."

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