Parroquias

CAMELLE

El pueblo de Camelle surge de un posible asentamiento de marineros vascos que se dedicaban a la caza de ballenas, en el siglo XVIII perteneció a los Condes de Altamira, con una docena de casas y la capilla de culto al Espíritu Santo. Vinculado desde siempre al mar, en el siglo XIX y con el auge del sector pesquero, empresarios catalanes levantaron diferentes fábricas de salazón dedicadas a la sardina y al congrio, junto con el establecimiento de una estación de salvamento marítimo y el desguace de barcos hundidos; siendo la piedra del puerto un punto fatídico de la Costa da Morte donde encallaron los barcos Boris Scheboldaef, Natalia y Yeoman.

Palilleiras
Camelle

A su llegada, Manfred, el alemán encontró en Camelle en el año 1962 su edén de fantasía y soledad, el lugar que le dio la paz interior que buscaba y donde poder quedar y dar vida a su obra. Al visitante le solicitaba que hiciese un dibujo en una libretita intercalando papeles carbón, siendo "una forma de relacionarse con los demás, ya que en cada papel está el alma de cada quién y mi objetivo es hacer un gran rascacielos con todas ellas", según palabras de Man. Observaremos los colores vivos y los numerosos círculos que determinan el ciclo de la vida continuo, repetitivo del cual no podemos huir, ciertos pensamientos existencialistas envolvieron la vida y la obra de este singular personaje hasta que el naufragio del Prestige tiñó de negro su obra, sus hijos como el los llamaba. No lo pudo superar y murió el día de los inocentes de 2002. NUNCA MÁIS


AROU

La ensenada de Arou da cierta tranquilidad a sus habitantes, con las casas cerca de la hermosa playa, se convierte en un espacio de ocio familiar para aprovechar los rayos del sol estivales. Con una longitud de 160 metros da opción a la práctica de deportes sobre la arena.

Al frente, el mar indómito que las azota, dio forma a las islas Lobeiras, dónde crece y crecerá siempre el marisco más preciado en las cartas gastronómicas, el percebe.

O Nil
Entroido en Arou

En recuerdo del tiempo, la costa de Arou fue testigo de la tragedia del Nil, un vapor francés con una carga general (coches, harinas, telas, champán, sedas de Damasco) que en el año 1927 varaba en Xan Ferreiro. Supuso en este caso un regalo para muchas economías. Fue panacea de curiosidades y anécdotas, que persisten en la memoria colectiva.

El 24 de agosto se celebra la fiesta en honor a San Bartolo, en esa fecha se acercan gentes de toda la comarca a comer en la playa.