Parroquias

XAVIÑA

Xaviña, con una actividad prácticamente agrícola y forestal, es la parroquia de mayor extensión del ayuntamiento. El exponente de su vida señorial se refleja en los Pazo dos Mouzo del siglo XVIII y en el Pazo da Paxariña del siglo XVI. El primero se levanta por encima del nivel de la calle y se accede al edificio a través de una escalera de piedra, la parte central queda remarcada por el uso de la cantería en el paramento y por la portada de entrada con arco de medio punto y flanqueado por dos pilastras situadas bajo la moldura quebrada a manera de cornisa. El Pazo da Paxariña, comprado por Evaristo Mouzo, oriundo y dueño del primer pazo, el cual trasladó piedra a piedra desde la ubicación inicial en Dor, donde persiste la capilla y el palomar. De planta cuadrada, se distribuye en dos alturas, la primera acoge la bodega, algunos dormitorios y una pequeña sala de estar, mientras en la parte superior podemos encontrar la cocina con una gran chimenea y otras dependencias; destaca en la escalera exterior la hermosa y bien labrada balaustrada y la chimenea de gran tamaño. Hoy el Pazo es una hermosa casa de turismo rural.

Xaviña
Igrexa
Cruces

La iglesia de Santa María de Xaviña, con una gran pureza de líneas compositivas, data del siglo XII. La decoración románica se centra en los capiteles vegetales y figurados del interior y en la ventana del ábside. Posee dos espadanas que la convierten en un referente único de la arquitectura religiosa de Galicia.

En los últimos años, su economía incide en la actividad marisquera. Destacan también sus hermosas playas y el área de recreo de la playa do Ariño.


SANTA MARIÑA

Santa Mariña está ubicada en el canal con su mismo nombre, por debajo del alto de la Gurita. Parece ese lugar donde los relojes se pararon hace tiempo, con las casas situadas en la escalera que forma el monte y protegida del mar. En su puerto natural observamos las barcas preparadas para navegar; al lado las casetas de los marineros, donde guardan los aperos de pesca.

Situándonos en su pequeño puerto divisamos al fondo el Monte Branco y la Ensenada do Colludo que le da cierta cobertura, sentimos que el avance de la modernidad no haya dejado sus huellas en estos lares manteniendo su consonancia perfecta con la impronta del hombre de mar.

Percebeiro
marisco
Santa Mariña

La leyenda dice que en otros tiempos azotaban estas costas los pueblos normandos en busca de botines; pero en ciertos lugares establecían un pacto: para que los pueblos no fuesen destruidos les abastecían con alimentos para continuar su singladura más allá de los mares. En Santa Mariña y Camelle podemos ver en alguna gente el color blanco de su piel y los cabellos rojos como un posible reflejo legendario.

Las gentes de Santa Mariña viven de y para el mar, capturando los mariscos más preciados: percebes, erizos, centollas. Donde hoy está la pequeña capilla y el campo de la fiesta, los eremitas benedictinos fundaron el monasterio de Santa Mariña de Tosto, que fue objeto de la rapacidad de colindantes y normandos que se infiltraban por la costa, no quedando en la actualidad vestigio de ese pasado.